
Cuando hay mucha demanda, la pizza y los productos horneados se enfrían en cuanto salen del horno. Ese tiempo de espera significa que las piezas terminan estando tibias, lo cual genera desperdicio de recursos y trabajo innecesario. Por eso creamos un emisor de infrarrojos para mantener la comida a la temperatura adecuada sin que se seque, de modo que el servicio sea consistente desde el primer pedido hasta el último.
¿Qué es importante en su funcionamiento?
Se trata de un elemento de cuarzo de onda corta, diseñado para ofrecer una respuesta rápida y un control preciso. Este elemento emite calor dirigido directamente sobre la superficie de la comida, manteniendo intacta la estructura de la corteza mientras eleva su temperatura interna al rango seguro.
Los dispositivos típicos funcionan con 240 V, consumen entre 1,5 y 2,0 kW de energía, y logran alcanzar la temperatura deseada en menos de 10 segundos. Así, se puede ajustar la temperatura mientras se sirven los platos. El dispositivo es compacto, apto para colocarse en los espacios destinados a los mostradores, y cuenta con un sistema de conexión rápida que facilita su reemplazo.
¿Por qué funciona bien en este tipo de situaciones?
En una pizzería o panadería con mucho tráfico, es en ese momento cuando el calor se disipa más rápidamente. Al instalar el emisor de infrarrojos por encima de la bandeja donde se colocan los platos, se mantiene el queso blando, los ingredientes calientes y la corteza crujiente, evitando así el efecto negativo de los armarios de almacenamiento con vapor en exceso.
Se reduce el tiempo necesario para servir los platos, ya que no es necesario esperar a que se recalienten. Además, se reduce el desperdicio, ya que los productos permanecen vendibles durante más tiempo. El consumo energético también es menor, ya que el elemento solo calienta la superficie de la comida, no toda la habitación.
¿Qué hay que tener en cuenta?
Los emisores de infrarrojos funcionan mejor cuando hay una línea de visión directa. Los recipientes apilados pueden bloquear la luz y reducir su eficacia. También es importante mantener una distancia adecuada de las superficies inflamables. Asegúrese de mantener el emisor limpio para que el tubo de cuarzo siga funcionando eficientemente.
Para un servicio estable y consistente, combine el emisor con un termostato o controlador de mostrador, para evitar que los alimentos se sobrecalienten. Si su horno o sistema de cocción tiene limitaciones específicas en cuanto al montaje, mida los espacios disponibles y verifique la compatibilidad de voltaje antes de hacer el pedido.