
Deje de permitir que su patio se vuelva inutilizable en invierno
Es un ciclo frustrante: en cuanto baja la temperatura, su espacio al aire libre se convierte en un lugar desolado. La mayoría de los dueños de restaurantes simplemente aceptan perder una gran parte de su capacidad de hosting durante unos meses al año. Pero no tiene por qué ser así.
La solución está en utilizar calentadores infrarrojos de clasificación IP65. En lugar de intentar calentar todo el espacio exterior, lo cual es prácticamente imposible, estos dispositivos dirigen el calor directamente hacia los clientes. De esta manera, esa “zona fría” vuelve a convertirse en un lugar donde la gente realmente quiere sentarse y gastar dinero.
Por qué funciona esto
Piense en esos viejos calentadores de aire forzado: en cuanto sopla el viento, todo ese aire caliente se dispersa. Es una pérdida de energía.
Los calentadores infrarrojos son diferentes. Funcionan como el sol: el calor viaja en línea recta y llega directamente a la piel y la ropa de las personas. Se siente el calor de inmediato.
Además, al ser de clasificación IP65, están diseñados para funcionar en condiciones reales. Son resistentes al polvo y pueden soportar lluvia o nieve sin dejar de funcionar. Puede dejarlos afuera sin preocupaciones.
Los problemas en la instalación
No basta con colgarlos en la pared esperando que funcionen bien. Hay que calcular correctamente la potencia necesaria para evitar zonas frías. Por lo general, unidades de 1500W a 3000W, instaladas a una altura de 2.5 a 3 metros, son suficientes. Usamos elementos de cuarzo porque se calientan rápidamente. Nadie quiere esperar diez minutos a que el calentador funcione.
Un consejo importante: tenga cuidado con la alimentación eléctrica. Estos dispositivos consumen mucha energía. Si intenta usar diez de ellos desde una misma línea eléctrica, es probable que sus disyuntores se apaguen justo en medio del horario de mayor demanda. Asegúrese de que su panel eléctrico pueda manejar esa carga antes de empezar a instalarlos.
Mantenga las mesas ocupadas
Cuando las personas están cómodas, se quedan. Es tan simple como eso. Al eliminar ese “factor de frío”, su patio permanecerá lleno. Eso significa más clientes y un mejor flujo de trabajo para su personal.
Recuerde que todo depende del ángulo de instalación. Si los coloca demasiado alto, el calor no llegará a las mesas. Si los coloca demasiado bajo, sus clientes sentirán que sus cabezas se están quemando. Si encuentra el ángulo correcto, tendrá una terraza acogedora. Si lo hace mal, solo habrá desperdiciado dinero.